¿DONDE ESTABA DIOS EL 11 DE SEPTIEMBRE?
¡¡ESTABA AHÍ…!!
Dices que nunca olvidarás donde estabas cuando escuchaste las noticias el 11 de septiembre del 2001. Yo tampoco. Yo estaba en el piso 110 en un cuarto lleno de humo, con un hombre que le llamo a su esposa para despedirse. Yo le sostuve los dedos firmes mientras marcaba. Yo le di la paz para decirle: “Amor no lo voy a lograr, pero está bien…Estoy listo para partir”. Yo estaba con su esposa cuando el le hablo, mientras ella les daba el desayuno a sus hijos, yo la sostuve mientras ella trataba de comprender sus palabras y se daba cuenta que el ya no iba a llegar a casa esa noche. Yo estaba en el pasillo del piso 67 cuando una mujer clamo pidiendo mi ayuda “Yo he estado tocando la puerta de tu corazón buscándote por cincuenta años”. Le dije: “Por supuesto que te voy a mostrar el camino a casa, solo cree en mi ahora”.
Yo estaba en la base del edificio con un socorrista atendiendo a los heridos y a las almas devastadas.. Yo lo llame para que atendiera mi rebaño en el cielo. Escucho mi voz y respondió. Yo estaba en cada uno de los cuatro aviones, en cada asiento, con cada oración. Yo estaba con la tripulación mientras los secuestraban. Yo estaba en los corazones de los creyentes, ahí, consolándolos, asegurándoles que su fe los había salvado. Yo estaba en Washington, Tokio, México, Londres. Yo estaba parado junto a ti cuando escuchaste las noticias. ¿ME PRESENTISTE?. Quiero que sepas que ví cada rostro. Conocía cada nombre, aunque no todos me conocían. Algunos me conocieron por primera vez en el piso 86. Algunos me buscaron con su último aliento.
Algunos ni me escucharon cuando los llamaba a través del humo y fuego; “Vengan a mi… por acá… tomen mi mano”. Algunos escogieron ignorarme en sus momentos finales, pero yo ESTABA AHÍ. Yo no te puse en las torres aquel día. Tal vez no sepas por que, pero yo si. Como sea, ¿Si hubieras estado en ese momento explosivo, me hubieras buscado?. El 11 de septiembre del 2001 no fue el final de tu camino. Pero algún día tu camino también llegará a su fin. Búscame ahora mientras puedes encontrarme; entonces, en cualquier momento sabrás que estás “listo para partir”. Voy a estar contigo ahora y tus momentos finales.
Atentamente.
Jesucristo


























